CrediMarket

Financia tus cursos de universidad, máster o postgrado

Los mejores créditos y préstamos para másteres y postgrado de los bancos, cajas y financieras de España los podrás analizar y solicitar en este comparador. Calcula las cuotas en nuestro simulador de préstamos y consigue la mejor financiación para tus estudios universitarios.

Préstamo Interés (T.I.N.)iCuota mensualFinanciación máx.Comisión apertura
16 préstamos encontrados
Caja de Ingenieros

Estudios (15.000 euros) de Caja de Ingenieros

Desde 4,25 % Desde 113,00 € Hasta 15.000 € 1,00 %
ver detalles
Banco Caminos

Préstamo Máster de Banco Caminos

Desde 4,90 % Desde 115,00 € Hasta 10.000 € 0,75 %
ver detalles
MicroBank

Préstamo Máster Erasmus+ de MicroBank

Desde 5,15 % Desde 116,00 € Hasta 18.000 € 1,00 %
ver detalles
Banco Cooperativo Español

Préstamo Personal de Banco Cooperativo Español

Desde 5,95 % Desde 117,00 € Hasta 60.000 € 1,00 %
ver detalles
Cofidis

Crédito Proyecto Estudios de Cofidis

Desde 5,95 % Desde 117,00 € Hasta 15.000 € 0,00 %
ver detalles
Banco Sabadell

Crédito estudios y máster de Banco Sabadell

Desde 6,75 % Desde 119,00 € Hasta 45.000 € 2,25 %
ver detalles
Zank

Préstamo Zank

Desde 7,00 % Desde 120,00 € Hasta 10.000 € 2,00 %
ver detalles
Bankia

Crédito Puedes Más de Bankia

Desde 10,50 % Desde 128,00 € Hasta 60.000 € 2,00 %
ver detalles
Abanca

Préstamo IESIDE Postgrado de Abanca

Desde 3,50 % Desde 111,00 € Hasta 24.000 € 1,00 %
ver detalles
Abanca

Préstamo Grado IESIDE de Abanca

Desde 3,75 % Desde 112,00 € Hasta 30.000 € 1,00 %
ver detalles
Abanca

Préstamo Máster de Abanca

Desde 3,95 % Desde 112,00 € Hasta 44.000 € 1,00 %
ver detalles
Abanca

Préstamo Grado de Abanca

Desde 4,15 % Desde 113,00 € Hasta 30.000 € 1,00 %
ver detalles
IberCaja

Formación Máster-Postgrado de IberCaja

Desde 4,75 % Desde 115,00 € Hasta 60.000 € 1,00 %
ver detalles
Younited Credit

Préstamo educación de Younited Credit

Desde 5,75 % Desde 117,00 € Hasta 40.000 € N/A
ver detalles
Banco Sabadell

Préstamo Estudios Extranjero de Banco Sabadell

Desde 6,75 % Desde 119,00 € Hasta 10.000 € 2,25 %
ver detalles
  • Importe:
    Importe
    Otra cantidad:
  • Plazo:
    Plazo
    Otra cantidad:
    años
  • Entidad:
    Todas
    Limpiar filtros
¿Qué es el tipo de interés? El interés es el coste que tiene para ti el dinero que debas en cada momento. La entidad financiera cobrará el dinero prestado más ese coste. El interés puede ser de dos tipos: fijo o variable. En el interés fijo el coste no cambiará en toda la vida del préstamo. Con el interés variable el coste variará periódicamente, trimestral, semestral o anualmente según el contrato del préstamo. El interés variable se determinará sumando el valor de un índice de referencia (habitualmente el Euribor) a una cantidad fija llamada diferencial. Cuanto menor sea el tipo de interés -en un préstamo a interés fijo- o el diferencial -en los préstamos a interés variable- menor será la cantidad total a pagar. ¿Dudas? Haz una pregunta
¿Qué debo saber antes de contratar un préstamo?

¿Cómo son los préstamos y la financiación para estudiantes?

Si bien las principales características de la mayoría de préstamos al consumo son muy parecidas, en la financiación para estudios es donde se pueden encontrar más diferencias.

Detallamos, a grandes rasgos, las características de los préstamos para estudios si bien cada banco y financiera tiene sus propios criterios a la hora de establecer las condiciones de financiación y éstas pueden variar, también, en función del perfil de la persona que la pide:

  • Tipo de interés: Suele ser inferior al de cualquier otro préstamo. Según el Banco de España, la media de los préstamos al consumo en 2018 se sitúa entorno al 8,5 %. En los préstamos para estudiar un grado o un postgrado puede ser inferior al 4,00 %.
  • Comisiones: Es habitual que incluyan, al menos, la de apertura, que puede llegar a ser del 3,00 % del importe solicitado. En alguna ocasión también añaden una comisión de compensación por reembolso anticipado (si se devuelve el dinero antes del tiempo acordado). Está limitada por ley y es del 1,00 % si el tiempo que queda es superior a un año y del 0,5 % si es inferior.
  • Plazo de amortización: Varía en función del estudio que se quiera financiar (un grado, una estancia Erasmus, un postgrado, un máster…) pero puede ir entre uno y diez años, incluyendo en este último plazo el periodo de carencia.
  • Carencia: Se trata de un periodo de tiempo (en los préstamos para estudios puede alargarse hasta cinco años) durante el cual sólo se pagan intereses, no toda la cuota.

¿Hay préstamos para estudios sin intereses?

Más que préstamos para estudios sin intereses, existen adelantos de las becas que haya podido conceder el Ministerio de Educación en los que no se aplican intereses. Sí que tienen comisiones, la más normal es que sea por la apertura, y suponga un porcentaje (hasta el 3,00 %) del dinero anticipado.

También es habitual que haya un límite en la cantidad que se adelanta: suponga un porcentaje del total de la beca (hasta un 95 %, por ejemplo) con un máximo (5.000 euros).

Estos préstamos están destinados, normalmente, a los clientes de las entidades y se tienen que presentar justificantes conforme la beca está concedida.

¿Dónde se puede contratar un préstamo para pagar la universidad?

Cuando se necesita financiar un curso universitario (ya sea un grado, un máster, una estancia en el extranjero…), bien porque no se puede obtener una beca o porque el precio es superior a nuestras posibilidades, se puede recurrir a varias vías.

Una posibilidad es gestionar el préstamo desde la propia universidad o centro en el que se va a cursar el estudio. La gran mayoría tienen acuerdos con entidades, a través de los cuales suelen ofrecer condiciones más ventajosas que si se tratara de un préstamo al consumo.

Otra puede ser acudir a los bancos, que tienen en sus carteras de productos para tal fin. Como con cualquier otro préstamo, en este caso, es aconsejable comparar las diferentes opciones que existen en el mercado. Ir más allá de la entidad habitual y analizar las propuestas que nos facilitan otros (qué tipos de interés nos aplican, qué comisiones tienen, facilidades de pago, tiempos de carencia, importes máximos…) para ver cuál es la que más nos conviene, en función de nuestras necesidades y nuestro perfil.

¿Cómo puedo calcular las cuotas de un préstamo para estudiantes?

Antes de pedir financiación es muy importante tener en cuenta tres aspectos de cara a organizar las finanzas personales:

  • Cuánto dinero se puede pedir en un préstamo.
  • De qué importe van a ser las cuotas que se van a tener que pagar cada mes.
  • Durante cuánto tiempo se va a estar amortizando el préstamo.

La herramienta con la que se pueden hacer estos números es un simulador de préstamos personales. El de CrediMarket es gratuito y rellenando unos campos se puede ver hasta cuánto dinero se puede pedir y cuánto se tendrá que pagar cada mes, además del cuadro de amortización.

Así, en un primer lugar se tiene que introducir en la calculadora el tipo de interés del préstamo (fijo o variable) que se quiere contratar. Seguidamente, qué se quiere calcular. Se dan tres opciones: el importe del préstamo, el plazo o la cuota mensual. Para acabar, y en función de lo que se haya señalado en el punto anterior, el plazo y la cuota, el importe y la cuota o el importe y el plazo.

Hay que tener en cuenta que el nivel de endeudamiento no debe superar el 30 o 35 % de los ingresos. Esto es, si en casa entran 1.000 euros, como mucho 300 o 350 se tendrían que dedicar a cubrir préstamos. El resto del dinero debería destinarse a los pagos cotidianos (alimentación, colegio, facturas...) y, en la medida de lo posible, a ahorrar.

¿Qué estudios se pueden financiar con un préstamo?

Habitualmente la financiación que ofrecen las entidades bancarias para poder pagar unos estudios se suele destinar a sufragar los gastos de:

  • Carreras universitarias: Son los préstamos más habituales. En función del banco, la financiación se pide para pagar un curso o todo el grado en una universidad pública o privada. Ya sea la matrícula u otros gastos que pueda acarrear el estudio como la manutención, la vivienda, el material didáctico…
  • Estancias en el extranjero: Aunque existen becas para poder hacer cursos fuera, como por ejemplo un Erasmus, el dinero no siempre es suficiente: no sólo se tiene que pagar la matrícula de la Universidad o centro educativo extranjero, sino que también se ha de hacer frente a los gastos del día a día como las comidas, la residencia…
  • Máster, postgrados, doctorados: Su elevado coste son un freno para muchas personas que quieren seguir complementando y especializando sus estudios de cara a su proyección profesional. Hay entidades que facilitan hasta 60.000 euros para este fin. El tipo de interés acostumbra a estar por debajo del de un préstamo al consumo.
  • Otros cursos: Seminarios, cursos de idiomas, profesionales… Hay bancos que ofrecen financiación para pagar estudios no necesariamente universitarios. Para poder acceder a ellos hay que aportar justificantes de que se van a empezar unos estudios (matrícula, documento de preinscripción…).

¿Puede un estudiante sin nómina conseguir financiación?

Cuando se pide un préstamo, el banco exige a quien lo va a contratar la presentación de varios documentos que estudiará para asegurarse de que va a dejar el dinero a una persona solvente y cumplidora con los pagos, que va a devolver el importe (más los intereses que genere) en el tiempo que se pacte.

Entre otros, uno de los papeles primordiales para llevar a cabo el estudio son las últimas nóminas. En ellas puede ver, entre otros, sus ingresos periódicos, el tipo de contrato que le liga a la empresa y su antigüedad en la misma.

En el caso de los préstamos para estudios el requerimiento de nóminas es diferente. Puede darse el caso que el banco no la exija como requisito ya que al tratarse de un estudiante puede no tener trabajo fijo. Eso sí, es probable que la entidad requiera la presencia de un avalista, alguien que responda del préstamo si el titular falla en los pagos.

¿Qué es la carencia en un préstamo?

Muchos productos de financiación incluyen entre sus condiciones períodos de carencia. Se trata de plazos de tiempo en los que el titular del préstamo (o hipoteca) paga menos dinero ya que sólo abona intereses o amortiza capital, es lo que se conoce como carencia parcial, o no paga nada, carencia total.

Las carencias suelen ser habituales en los préstamos para estudios, ya que los bancos consideran que el titular se está formando y que durante los primeros años sus ingresos van a ser menores. Y, de las diferentes opciones que hemos enunciado, la parcial de capital, en la que sólo se pagan intereses, es la más común.

Con todo, hay que tener en cuenta que el aplazamiento de las cuotas conlleva un encarecimiento final del coste del préstamo ya que el banco recalcula las cuotas teniendo en cuenta ese plazo durante el cual no se han abonado por completo.

Los periodos de carencia pueden alargarse hasta cinco años. De ser una de las características del préstamo, sus condiciones aparecen detalladas en el contrato que se firma al suscribirlo.

Su uso puede acarrear una serie de gastos ya que implica la modificación de algunos puntos del contrato. Y de no existir la opción de carencia (y necesitarla) se puede negociar su aplicación con el banco.

¿Se pueden financiar los estudios con un préstamo para otros fines?

Al estudiar la concesión de un préstamo, una de las preguntas que hacen los bancos a los solicitantes es para qué van a usar el dinero, la finalidad, ya que consideran que cada una tiene sus propias condiciones de riesgo. Este factor es el que hace que las características de la financiación (interés, plazos, importes máximos…) no sean las mismas si el capital se utiliza para hacer obras en casa, comprar un coche, reunificar deudas o, como es el caso, pagar unos estudios.

Así, en el listado de documentos que pide el banco para hacer el estudio de viabilidad de la financiación es posible que incluya alguna justificación del gasto. Comprobantes previos, como podrían ser presupuestos y, a veces, posteriores, como facturas de gastos.

En el caso que no se exijan estos últimos, dependerá de cada cual el uso que hace al final del dinero. Pero si el banco acabara pidiéndolos y no se presentaran, podría llegar a exigir el capital prestado.

¿Está vinculado mi rendimiento académico a la concesión del préstamo?

El hecho de tener un buen expediente académico no es una condición indispensable pero puede ayudar en la concesión de un préstamo para pagar un curso ya que para la entidad que va a conceder la financiación, el hecho de que se trate de un buen estudiante, es una garantía más de seriedad.

Además, también hay bancos que ofrecen facilidades con, por ejemplo rebajas en el interés, a los estudiantes que tienen financiación con ellos y han aprobado todas las asignaturas el curso anterior.

¿Cuál es la diferencia entre un préstamo para estudios y una beca?

Su objetivo, ayudar a pagar un curso, es una de las pocas características que comparten los préstamos para estudios y las becas. Listamos aquí sus principales diferencias:

    • En los préstamos para estudios se tiene que devolver el dinero que se ha prestado (más los intereses que haya podido sumar) a la entidad que lo concedió. En las becas no, siempre que se cumplen con los requisitos pactados (culminar el trimestre o curso académico para el que se ha concedido).
    • Para poder seguir accediendo a una beca, es necesario sacar buenas notas o mantener cierto promedio. En el caso de los préstamos, las buenas calificaciones pueden ayudar a obtener una rebaja del interés pero no es estrictamente necesario obtenerlas.

Un factor que condiciona la concesión de una beca son las rentas y situación familiar, que han de estar por debajo de un umbral determinado por la Administración.

¿Qué tipos de becas existen?

Básicamente existen dos tipos de becas, las concedidas por organismos públicos y las que dan entidades privadas.

Las primeras las otorga, en su mayoría, el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte si bien puede haber gobiernos autonómicos que den otras ayudas extra para que se destinen a cubrir gastos como los de comedor, transporte, residencia, material…

Las segundas están gestionadas por fundaciones y organismos privados y en su mayoría están destinadas a licenciados y graduados con un muy buen expediente académico. Su objetivo, impulsar la especialización en diferentes áreas y pueden ser de estudios o profesionales.

¿Para pedir un préstamo para estudios necesitaré un aval?

Por el tipo de personas al que se dirigen, las condiciones y requisitos de los préstamos para estudios suelen ser diferentes a las de otras financiaciones al consumo. Los bancos entienden que van destinados a jóvenes, probablemente sin trabajo o con ocupaciones inestables y bajos ingresos.

Por eso, algunas de las condiciones son más flexibles. Pero, sea como sea, los préstamos para estudios no dejan de ser productos de financiación y las entidades se quieren asegurar de que el titular va a devolver el dinero que presta y los intereses en el tiempo que hayan fijado en el contrato.

Así, es probable que en función de los ingresos del titular, que responde del préstamo con sus bienes personales presentes y futuros, le pida la garantía de un avalista: persona que se hará cargo de los pagos en caso de que el prestatario no cumpliera con ellos. Habitualmente son los padres o un tutor. En este caso, también tendrán que aportar su documentación al banco. La más habitual:

  • DNI del titular del préstamo y del avalista.
  • Última declaración del IRPF del titular y el avalista.
  • Últimas nóminas de ambos.
  • Documentación que acredite que se va a hacer el curso (fotocopia de la matrícula, de la preinscripción, alquiler de residencia de estudiantes…).

j b CrediMarket
Email incorrecto
J
Contraseña incorrecta
¿Has olvidado tu contraseña?

Registrar cuenta

Email incorrecto
Es el nombre que te aparecerá en tus preguntas y respuestas.
Email incorrecto
No se mostrará públicamente.
J
Contraseña incorrecta
Seguridad baja
Para que tu contraseña sea válida debe combinar mayúsculas y minúsculas, tener 10 caracteres y al menos uno de ellos ser un número o signo de puntuación
Seguridad mejorable
Para que tu contraseña sea válida debe combinar mayúsculas y minúsculas, tener 10 caracteres y al menos uno de ellos ser un número o signo de puntuación
Seguridad buena
Para que tu contraseña sea válida debe combinar mayúsculas y minúsculas, tener 10 caracteres y al menos uno de ellos ser un número o signo de puntuación
Seguridad óptima
Para que tu contraseña sea válida debe combinar mayúsculas y minúsculas, tener 10 caracteres y al menos uno de ellos ser un número o signo de puntuación
J
Contraseña incorrecta