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Pedir un préstamo personal

Ante un apuro, existen varias posibilidades a la hora de solicitar dinero en una entidad financiera. Cada usuario debe elegir la más conveniente según las necesidades a las que deba hacer frente.

En algunos casos, un préstamo personal es la opción indicada. Se trata de un producto a través del cual el cliente de un banco o caja puede recibir una cantidad de dinero que se compromete a retornar, en cuotas periódicas, en un tiempo y con unos intereses acordados.

En estos casos, la financiera no exige al cliente una garantía especial, como una vivienda, tal como se hace en los préstamos hipotecarios. A continuación describimos los principales aspectos a tener en cuenta antes de solicitar un préstamo personal.

¿Cómo se puede pedir un préstamo personal?

Existen varías vías para solicitar un préstamo o crédito personal:

  • De forma presencial, que es la tradicional. Esto es, acudiendo a las sucursales de las entidades financieras. El tiempo de estudio y concesión suele ser más largo que en los préstamos que se solicitan a través de otros medios e implica varios viajes a la oficina. Con todo, las cantidades de dinero que se pueden solicitar y los plazos de amortización pueden ser mayores que cuando se contrata un préstamo por otra vía.
  • A través de Internet. Entre sus ventajas destaca la relativa facilidad con la que se pueden contratar y conceder. En muchas ocasiones no se exige ningún tipo de vinculación con la entidad a través de la cual se contrata y las condiciones de financiación suelen ser mejores que en las oficinas tradicionales. Hay entidades que no cobran comisiones, como la de estudio o la de apertura. Por el contrario, generalmente ofrecen importes más bajos y plazos de amortización más cortos. La documentación que se tiene que presentar es la misma que cuando se solicita de forma presencial.
  • Por teléfono.

¿Cuáles son los requisitos para pedir un préstamo personal?

Cada banco o caja demanda unos requerimientos determinados, dependiendo de las características del crédito y del cliente que lo solicite. Con todo, y simplificando mucho, tres serían los requisitos que debe cumplir el solicitante de un préstamo:

  • Ser mayor de edad.
  • Demostrar que se puede devolver el dinero que ha pedido.
  • No aparecer en ningún listado de morosos.

A partir de ahí, y a través de la documentación que se presentará, la entidad financiera elaborará un estudio para analizar los riesgos del préstamo y determinar la viabilidad de quien lo solicita.

Entre otros, evaluará los ingresos que pueda tener el cliente, sean cuales sean, los bienes con los que podrá responder en caso de no poder pagar y su historial crediticio. Esto es, que siempre haya cumplido con todos sus pagos y que no aparezca en ningún fichero de impagados como el ASNEF o RAI.

En este sentido, las personas con contratos indefinidos con antigüedad en una misma empresa y los funcionarios o empleados públicos podrán obtener con más facilidad un préstamo personal que una persona que trabaje como autónomo, que esté desempleada o que tenga un contrato temporal.

¿Qué documentación se tiene que presentar al banco?

Cuando un banco o caja concede un préstamo personal, exige al suscriptor varios documentos para acabar de formalizarlo. Estos son los más frecuentes:

  • Documento Nacional de Identidad (DNI): Querrán ver el original y quedarse con una copia del mismo.
  • Un número de cuenta corriente: En él se efectuará el ingreso del importe solicitado.
  • Fotocopias de varias nóminas: Normalmente piden una copia de las dos o tres últimas nóminas del titular del préstamo. También se debería aportar cualquier otro ingreso regular.
  • Historial laboral del solicitante: La entidad financiera estudia a través de él la relación que ha mantenido el demandante con las empresas que ha trabajo. Qué contratos ha tenido, la duración, la estabilidad…
  • Declaraciones de la renta: Normalmente se tiene que entregar la última que se haya presentado. A través de ella el banco o caja ve la capacidad solvente de la persona que pide el préstamo, además de su patrimonio.
  • Bienes y propiedades: En la misma línea que las declaraciones de la renta, las copias simples de los inmuebles que se puedan poseer dan información a las financieras sobre la solvencia del solicitante. Pueden ayudar en la concesión.
  • Informar de otros préstamos o financiaciones: Bien sea con la misma entidad o con otra u otras diferentes.
  • Si se es autónomo, además, se tendrá que adjuntar una fotocopia del documento de alta de autónomo, la última declaración anual del IVA y los últimos pagos fraccionados de IRPF e IVA.

¿Cuál es el proceso de solicitud de un préstamo?

Antes de pedir un préstamo personal, se deben de tener en cuenta varios aspectos. Entre ellos, se recomienda solicitar información a varias entidades financieras para, por un lado, poder evaluar las condiciones que ofrecen y determinar cuáles interesan más y, por otro, tener alternativas si la primera opción negara el crédito

Sea como sea, en los préstamos que se llevan a cabo a través de la sucursal de un banco o caja, se sigue normalmente este proceso:

  • En una primera visita se planteará la intención de pedir un préstamo. La entidad solicitará la documentación necesaria.
  • Posteriormente, el solicitante debe aportar la documentación demandada y tendrá que rellenar el modelo de solicitud de préstamo de la entidad.
  • Si la financiera concediera el préstamo, le presentará al cliente un documento, recibe de nombre oferta vinculante, en el que detallará las condiciones del mismo. Suele tener una vigencia mínima de un par de semanas. Aquí se cierran las condiciones.
  • Firma en la notaría o sucursal del banco o caja para firmar el contrato del préstamo.

En el caso de pedir un préstamo online, el proceso a seguir sería el siguiente:

  • Rellenar vía web el formulario de la entidad con los datos del solicitante.
  • Aportar la documentación solicitada por correo electrónico, correo tradicional o mensajero, según sea la costumbre de la entidad financiera.
  • Firmar el contrato del préstamo.

En qué me debo fijar al solicitar un préstamo

A la hora de solicitar un préstamo es mejor hacerlo en la entidad con la que se opera normalmente. Los trabajadores de la oficina conocen a sus clientes y pueden acelerar el proceso de concesión del crédito. Si, además, quien lo pide es buen cliente es probable que no exijan ningún tipo de aval y le otorguen también pequeñas cantidades.

Cuando no se acude a la oficina habitual y se buscan otras opciones, un comparador de préstamos bancarios online puede resultar útil, pues muestra las ofertas globales del mercado y las ofertas que se pueden encontrar en bancos, cajas y financieras.

Comparar préstamos personales

También es conveniente tener en cuenta estos detalles:

  • No pedir a la entidad más dinero del que sea estrictamente necesario y recortar al máximo el tiempo de devolución.
  • Justificar claramente a qué se destinará el dinero con una factura proforma (recibo previo a la compra de un bien en el que aparece detallado lo que cuesta) o un presupuesto (en el caso de obras, o la puesta en marcha de un negocio, por ejemplo).
  • Tener la capacidad de demostrar un buen historial crediticio en el que no hay impagos, no se ha estado en números rojos, no aparecer en ninguna lista de morosos…
  • Disponer de una nómina fija y otras garantías como inmuebles de propiedad.
  • Contratar productos adicionales en la entidad financiera, como la domiciliación de una nómina o recibos, y un seguro de amortización y protección de pagos. Estos dos últimos son casi obligatorios.

Con todo, hay otras opciones, más allá de los préstamos personales. Una de ellas son los mini préstamos. Se trata de créditos de hasta 800 euros a devolver en un corto periodo de tiempo, normalmente en un máximo de 21 días, a lo sumo un mes. Se suelen pedir para solucionar gastos imprevistos. Las financieras los acostumbran conceder de forma rápida, incluso hay quien los otorga a través del teléfono o por SMS, pero los intereses que se deben pagar por ellos son elevados.

Por otra parte, los bancos y cajas se muestran reticentes a la hora de proporcionar un préstamo a personas que aparecen en alguna lista de morosos. En estos casos, algunas financieras suelen demandar una garantía hipotecaria. Otras piden empeñar parte del bien que se va a adquirir con el dinero solicitado. También se puede hacer la compra con la tarjeta de crédito y fraccionar el pago. Y es que muchas de ellas dan la opción de aplazar los pagos o hacerles frente de manera fraccionada. Habitualmente, conlleva el cobro de unos intereses.

Ayuda sobre préstamos personales (septiembre de 2017)
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(septiembre de 2017)
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